
En AST VisionCare, creemos en el poder de las personas para construir grandes proyectos. Hoy charlamos con Jose Romeu, responsable del área de logística, que ha liderado uno de los hitos clave de este año: la apertura de nuestro nuevo centro logístico en Valencia. Con más de 30 años de experiencia en el sector, su visión es clave para entender el presente y futuro de la compañía.
¿Jose, cómo ha sido este proceso de cambio de almacén y qué ha supuesto para AST?
El cambio ha sido un reto enorme, pero también una gran oportunidad. En muy poco tiempo hemos tenido que trasladar todo nuestro stock, reorganizar procesos y adaptar el espacio a las necesidades actuales de la compañía. Ha supuesto un esfuerzo de equipo brutal, especialmente porque justo coincidió con las inundaciones de la DANA, pero gracias al compromiso de todos, pudimos reactivar la operativa en tiempo récord. Hoy podemos decir que tenemos un almacén más moderno, más eficiente y mejor preparado para el crecimiento que viene.
¿Qué mejoras concretas aporta el nuevo almacén respecto al anterior?
La principal ventaja es el espacio. Tenemos más capacidad de almacenaje y zonas de trabajo diferenciadas que nos permiten ser más ágiles. También hemos optimizado los flujos de entrada y salida de producto, hemos renovado parte del equipamiento y mejorado las condiciones de trabajo del equipo. Todo eso impacta directamente en la calidad del servicio que damos a nuestros clientes, que es nuestro foco principal.
La logística suele estar detrás de bambalinas, pero es esencial. ¿Cómo definirías el papel del área logística en una empresa como AST?
Diría que somos el motor silencioso. Todo lo que pasa en una compañía —pedidos, devoluciones, lanzamientos, congresos— requiere una operativa detrás que funcione como un reloj. En nuestro caso, además, trabajamos con productos muy sensibles, como las lentes intraoculares, lo que exige un control y una trazabilidad altísimos. Nuestro trabajo es que todo llegue a tiempo, en perfecto estado, y con la máxima fiabilidad.
¿Qué retos ves en el horizonte para la logística de AST VisionCare?
Estamos creciendo rápido, así que el principal reto es acompañar ese crecimiento sin perder eficiencia. También queremos incorporar más tecnología para automatizar procesos, mejorar la trazabilidad y tener una logística cada vez más sostenible. El 2026 será un año clave, con previsión de más volumen, más países y más soluciones integradas.
Y por último, ¿qué destacarías del equipo logístico de AST?
La implicación. Somos un equipo pequeño pero muy comprometido. Muchos llevamos años trabajando juntos, y eso genera confianza, coordinación y mucha agilidad. La verdad es que sin ellos, nada de esto sería posible. Estoy muy orgulloso de lo que hemos conseguido.
Desde AST VisionCare, agradecemos a Jose y a todo su equipo por liderar con tanta dedicación este proceso. Nuestro nuevo almacén es mucho más que un espacio físico: es el reflejo del impulso con el que seguimos construyendo el futuro de la cirugía facorefractiva.